Alejandro Aura ha muerto… honrémosle

Yo lo recuerdo como una persona muy viva, inteligente y graciosa.

Primero a través de la televisión con el inefable Güiri Güiri, luego , ya en Madrid, como agregado cultural de la embajada mexicana en España.

Nunca la embajada mexicana bulló con tanta actividad. Después de que Alejandro la abandonó aquello se volvió un sitio con actividades, pero sin vida…

De hecho, su actual encargado tiene una visión limitada de lo que es la cultura y aquello hará que sea cada vez más irrelevante.

En fin…

Alejandro tenía un blog y su segunda mujer, Milagro Revenga, está haciendo todo lo posible por mantener vivo su legado.

Yo apoyo esta solicitud:

SOLICITUD CIUDADANA PARA QUE SE LE ENTREGUE A ALEJANDRO AURA LA MEDALLA 1808 DE LA CIUDAD DE MÉXICO

Hace diez años Alejandro Aura abrió las puertas de las calles de la Ciudad de México a la cultura. En ellas se acomodaron el canto, la escultura, las lecturas en voz alta, las voces de escritores y poetas, de dramaturgos y músicos.

En el Zócalo, cientos de miles de habitantes de la ciudad se dieron cita para compartir las fiestas que Alejandro Aura organizaba con Celia Cruz, Café Tacuba, Madre Deus, Chavela Vargas, Willie Colón, Eugenia León, Tania Libertad y muchos otros artistas que creyeron en su entusiasmo, en su generosidad y en su capacidad de contagiar su amor por la ciudad.

En otro extremo de la ciudad, un puñado de amas de casa, empleadas domésticas, albañiles, comerciantes y vecinos de Ixtapalapa comenzaban a ojear los libros de la biblioteca del Faro de Oriente que Alejandro Aura construyó sobre lo que fue un módulo de policía abandonado donde los jóvenes consumían todo tipo de droga. A los pocos meses, esos mismos jóvenes acudían también a la biblioteca o participaban en los talleres de artes plásticas que a iniciativa de Aura se pusieron en marcha en el Faro.

En las entradas de las estaciones del metro aparecieron un día un sinnúmero de libros para leer de boleto en el metro. Así le llamó Alejandro Aura a esta iniciativa que este año alcanzará ya su décima edición y que ha dado a millones de habitantes de la ciudad la oportunidad de hacer de la lectura un hecho cotidiano.

Alejandro Aura, el poeta, el actor, el conductor de radio y televisión, el escritor, el funcionario, el escritor, encendió una nueva luz en la ciudad. Una luz que aún alumbra las calles y los corazones de todos aquellos a quienes nos contagió su amor y respeto por esta ciudad y quienes por todo ello solicitamos se le entregue la Medalla 1808 de la Ciudad de México.

Puedes ponerte en contacto con Milagros para apoyar la solicitud enviándole un mail.

Aquí dejo un poema fantástico de Alejandro que lleva como título… “Despedida”.

Así pues, hay que en algún momento cerrar la cuenta,
pedir los abrigos y marcharnos,
aquí se quedarán las cosas que trajimos al siglo
y en las que cada uno pusimos nuestra identidad;
se quedarán los demás, que cada vez son otros
y entre los cuales habrá de construirse lo que sigue,
también el hueco de nuestra imaginación se queda
para que entre todos se encarguen de llenarlo,
y nos vamos a nada limpiamente como las plantas,
como los pájaros, como todo lo que está vivo un tiempo
y luego, sin rencor, deja de estarlo.

¿Se imaginan el esplendor del cielo de los tigres,
allí donde gacelas saltan con las grupas carnosas
esperando la zarpa que cae una vez y otra y otra,
eternamente? Así es el cielo al que aspiro. Un cielo
con mis fauces y mis garras. O el cielo de las garzas
en el que el tiempo se mueve tan despacio
que el agua tiene tiempo de bañarse y retozar en el agua.
O el cielo carnal de las begonias en el que nunca se apagan
las luces iridiscentes por secretear con sus mejillas
de arrebolados maquillajes. El cielo cruel de los pastos,
esperanzador y eterno como la existencia de los dioses.
O el cielo multifacético del vino que está siempre soñando
que gargantas de núbiles doncellas se atragantan y se ríen.

Lo que queda no hubo manera de enmendarlo
por más matemáticas que le fuimos echando sin reposo,
ya estaba medio mal desde el principio de las eras
y nadie ha tenido la holgura necesaria para sentarse
a deshacer el apasionante intríngulis de la creación,
de modo que se queda como estaba, con sus millones,
billones, trillones de galaxias incomprensibles a la mano,
esperando a que alguien tenga tiempo para ver los planos
y completo el panorama lo descifre y se pueda resolver.
Nos vamos. Hago una caravana a las personas
que estoy echando ya tanto de menos, y digo adiós.

La mejor forma de honrarlo es recordándolo vivo en su fantástico programa “Entre Amigos”:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s