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El grito de la independencia de México en Madrid

Agosto 31, 2009

Este blog recibe algunas visitas extras durante el mes de Septiembre, sobre todo de personas que buscan información sobre la celebración de “El grito de la independencia de México” en Madrid.

Pues bien, esta celebración se ha ido transformando con los años de ser una reunión de los pocos mexicanos que había en España a una fiesta multitudinaria que ha generado algunas disputas.

Para mi gusto, los embajadores panistas -menos el actual, que -me parece- éste es su primer grito- han cometido errores en la organización y han dejado fuera a cientos de mexicanos que hicieron cola pacientemente y que incluso no pudieron entrar, aún con la invitación en la mano.

Los mexicanos que quieran asistir a la fiesta que se ofrece en la residencia del embajador deben pasar a recoger su invitación (válida para 2 personas) en el consulado mexicano, ubicado en la calle Carrera de San Jerónimo, 46

Dicho ésto, hay varios restaurantes mexicanos que organizan fiestas para ese día.

En algunos casos incluso se organizan bailes folklóricos, mariachis y se sirven cervezas y platos mexicanos.

Si alguien quiere dejar alguna recomendación a una fiesta puede hacerlo en los comentarios de esta entrada.

Si tuviera que decir sí

Agosto 15, 2009

Si tuviera que decir sí a tantas cosas

sé que mi vida sería muy otra

quizás tendría tres ojos y seis dedos por mano

o escondería una noche clara para beberla de vez en cuando.

Si tuviera que decír sí, afirmar,

vería crecer la fruta en los mercados

contaría por millones mi salario

y estaría más pendiente de la fiebre de otras frentes.

Si tuviera que asentir, mover la cabeza,

estaría más cerca del suelo

comería en mesas redondas

y el final del día lo marcarían otros relojes.

Por suerte, no tengo que decir que sí a todo,

también puedo decir no.

Nonononononono….

Y decidir,

en la mayoría de los casos,

a donde van y hacia dónde se dirigen

mis huesos.

La derrota del PAN

Julio 25, 2009

Hay gente que está escandalizada por la amplia derrota del PAN en las pasadas elecciones legislativas.

Lo que es verdad es que era algo que se veía venir.   El desgaste de ser gobierno durante 3 años les ha pasado factura y esto abre dos frentes distintos:

  1. La vuelta del PRI a Los Pinos
  2. La permanencia de Andrés Manuel López Obrador

En el horizonte no aparece todavía algún posible candidato del blanquiazul.  Los aspirantes están luchando para que se defina el nuevo presidente del partido.  Parece que entienden que quien domine el partido alcanzará la candidatura, pero justamente ha sido al revés en las dos últimas ocasiones, en las que tanto Fox como Calderón se han saltado la estructura del partido para, primero, obtener la candidatura y, después, llegar a la presidencia.

Pero ahora el panorama es bien distinto y el desempeño del PAN junto a sus luchas intestinas los alejan de la posibilidad de mantener la presidencia por otros tres años.

Los que están escandalizados son en su mayoría personas que temen la vuelta del PRI. Un partido que aún no ha logrado regenerarse internamente de la corrupción y las malas artes que generaron muerte y cárcel para algunos de sus más altos representante, pero que supo mantener su estructura política que se ha mostrado tan valiosa en estas elecciones.

En el PRI siguen prácticamente los mismos desde hace 20 ó más años.  Son perros viejos que se las saben de todas y que ahora se disponen a recuperar el poder por lo menos unos 12 años.  La figura de Peña Nieto es la que parece aglutinar no todas las simpatías, pero sí las mayores posibilidades de ganar la presidencia.  Salvo que algo extraño pase, ahí tenemos al próximo presidente de México.

¿Y el PRD?  El porcentaje de votos obtenidos por este partido no es despreciable, pero es insuficiente para aspirar a algo serio.  El problema es que la población no sabe qué esperar del partido, ni, en realidad, qué es el partido.  ¿El de AMLO, el de Ebrard, el que se despeña cada vez que tiene que haber elecciones internas?

Además, la sombra de “El Peje” ha sido demasiado larga y el summum del absurdo ha sido el apoyo de candidatos de otros partidos. El debate entre mantenerlo dentro del partido o expulsarlo se ha quedado en punto muerto y es el peor escenario para el partido.

Ante este panorama, no hay opciones sólidas que den certidumbre a los mexicanos frente al futuro.

Como ya se dijo, la opción del voto en blanco era una pérdida de tiempo.

Cada voto en blanco acabó dando más poder al PRI.

Por desgracia, la lucha contra el narcotráfico parece empantanada (aunque se han logrado detenciones importantes, todo hay que decirlo), la crisis económica y la preocupación por la gripe A mantienen una sensación de incertidumbre que pueden empujar al país a una situación de ingobernabilidad preocupante.

La derrota del PAN abre muchas incertidumbres, pero la más importante es: ¿qué va a pasar con México y los mexicanos?

Unos hijos de puta

Mayo 23, 2009

Como parte de la guerra del narcotráfico en México, las estrategias terroristas se suceden.

¿Terroristas?  Sí, efectivamente: TERRORISTAS.

No se puede explicar de otra manera el terrible asesinato de toda una familia que han perpretado unos narcotraficantes, unos hijos de puta, unos tipos que no merecen ser considerados seres humanos.

Porque justamente tras esos cruentos asesinatos de niños y mujeres indefensas está la estrategia del terror, de demostrar a todos los que se enfrenten a ellos, de una manera legal (los policías) o ilegal (otros narcos) que no les tiembla el pulso para matar.

Asesinatos indiscriminados de este tipo son los que hacen que los mexicanos crean cada vez menos en su país, en la supuesta protección que las autoridades pueden ofrecerle, en los límites que no sé si morales o humanos que debería  de haber en esta guerra abierta que ha causado ya tantos miles de muertos.

Amo mi país, pero vivo de sobresalto en sobresalto cuando me entero de este tipo de cosas, que, por desgracia, son recurrentes en México.

Las narcomantas son también parte de la estrategia terrorista de los narcos.

A la vista de todo el mundo, la colocación de burdas consignas genera miedo y una sensación de inseguridad a más de uno.

Cortar cabezas es otra pieza de la estrategia terrorista, porque demuestra que no se respeta la integridad de las personas, ni aún después de muerta.

Es un trato indigno para cualquier ser humano, aún para los hijos de puta de los narcotraficantes.

¿Qué hacer contra esto?

En España se ha combatido a ETA, una organización terrorista que también ha cometido atrocidades supuestamente amparándose en objetivos políticos, con la ley.

Sin embargo, en México, donde impera la ley de la selva o, dicho de otro modo, se trata de un país donde no impera la ley en plenitud, esta posibilidad está descartada.

La sociedad se encuentra en medio de esta bárbara guerra y ya van varias veces que sus miembros más débiles han sido arrasados por el conflicto.

Quizás, como dicen algunos, lo único que queda es esperar a que la propia guerra acabe diezmando las filas de todas las partes en conflicto y que, entonces, con un escenario lleno de sangre y destrucción como telón de fondo, un grupo menos corrupto de policías y miembros del ejército sea capaz de reducir a los narcos, recuperando poco a poco al país.

¿Es un esperanza infundada?

Tranquilidad

Marzo 20, 2009

Hay periodos en que la vida coge una velocidad increíble y la sensación de que todo se nos va de las manos es inevitable.

Al acumularse cosas, es evidente que llega un momento en que nos invade una sensación de que no llegamos a todo.  Vemos que las cosas no están quedando como a uno le gustan, que la gente que nos rodea comienza a resentirlo y se llega a generar tensión que puede desembocar en conflictos en el trabajo, con la pareja, con la familia…

Pero estas etapas son como la marea… suben y bajan.  Podemos sentirnos ahogados, pero, en algún momento, la marea baja y debemos aprovechar estos momentos de tranquilidad.

Porque si no aprendemos a detectar estos periodos no seremos capaces de ver un montón de cosas maravillosas que nos rodean: la ciudad en la que vivimos, los amigos de tiempo, gente nueva a la que conocemos, nuestros compañeros de trabajo, nuestra familia, nuestro propio cuerpo…

Quien piense que la vida es una continua fiesta puede tener suerte o ser un necio.

Lo normal es que haya periodos oscuros en los que todas las puertas se cierran y otros llenos de luz en los que la felicidad es como algo común que apenas apreciamos.

Creo que se trata de saber que habrá cosas que seguirán como están o empeorarán… o que irán a mejor.  Aquí hay que tener una actitud distinta para aceptar unas, luchar contra las segundas y disfrutar las terceras.

No es fácil no sentir rencor o guardar un resentimiento cuando nos fastidia la rutina o nos aplasta el infortunio.  Pero es posible y sin estos sentimientos negativos llegaremos más lejos, porque iremos más livianos y podremos elevarnos para ver más allá.

Tranquilidad para ser capaces de disfrutar las cosas.

Fragilidad

Marzo 7, 2009

A veces me sorprendo cuando alguna gente me dice que soy especial.

No sé si me quieren decir que soy un poco tarado o, al revés, que soy más bien listo.

Yo digo que lo que he hecho a lo largo de mi vida lo puede hacer cualquier persona.  Me replican que no, que serán pocos los que podrían lograr lo que yo.

Lo único que sí puedo decir a mi favor es que tengo mucho aguante… persistencia para que suene más bonito.

Me podría imaginar a muchas personas a las que quiero aguantando, aguantando y aguantando, pero entonces, ¿por qué muchas tienen vidas tan diferentes?

Hay quienes querrían vivir fuera de México, pero siempre encontraron motivos para no lanzarse a la aventura. Otros que habrían querido aplazar sus compromisos para probar un poco más de la vida, pero de repente se encontraron casad@s, con hijos y con un horizonte vital limitado.  También los que aún ahora siguen sin encontrar su rumbo y van dando tumbos sin ton ni son hacia ningún lado.

No sé si es que yo soy menos frágil de lo que pienso.

Porque la vida es fragilidad, no hay que engañarse.

Un día te levantas, haces el plan para tu día y no sabes cómo en un momento has tenido un accidente que te ha dejado paralítico.  O bien puedes volver a tu casa después de hacer unos mandado y encuentras con que alguien ha entrado y sin más te sorraja un tiro que acaba con tu vida.  También puedes encontrar con que tu ordenada existencia se trastoca porque te has quedado sin trabajo y tienes que hacer frente a tus gastos y a los de tu familia.

Fragilidad de la vida misma y fragilidad de la persona.

No se puede huir de una, aunque sí intentar sobreponerse de la otra.

Creo que hay que vivir al máximo, siempre, todos los días.

Somos frágiles y el tiempo de vida es el mayor regalo que nos ha sido dado.

El carácter

Febrero 28, 2009

Admiro a la gente que es capaz de conseguir las cosas con una sonrisa en los labios.

Son personas que consiguen cautivar a quienes las rodean por su carisma, su simpatía natural o su inteligencia.

Por desgracia, yo no detecto en mí ninguna de estas tres características.

Tampoco es que sea un gruñón y un tonto, pero la verdad es que no soy perita en dulce… ni tampoco es que muera por serlo.  Ya lo he dicho por activa y por pasiva que prefiero estar solo a mal acompañado y esa es una muestra de mi carácter.

De eso quería reflexionar esta semana: del carácter.

Hay gente que me rodea que -desde mi perspectiva- ha conseguido cosas valiosas con sus vidas, pero son personas que no les dan a sus logros la importancia que tienen.

Son personas inteligentes, pero que, por una u otra razón, son incapaces de ver con objetividad lo bueno de sus vidas y entran en una especie de depresión que los paraliza y los lleva a pensar cosas extrañas.

Los seres humanos somos muy particulares y lo que para unos es admirable para otros es detestable.

Creo que se trata de una cuestión de carácter.

No me considero una persona con un carácter fuerte, aunque no tengo ningún problema en hablar fuerte con quien sea cuando veo que una cosa no está bien.

Me molesta que la gente no sea formal o haga las cosas mal, cuando es más fácil hacerlas bien desde el principio. Lo peor es cuando se trata de personas en quienes dependes, sobre todo por cuestiones de trabajo.

Pero también sé que yo me porto siempre bien y no tengo ningún problema en pedir perdón (y lo hago de corazón).

El carácter se puede entender como saltar ante cualquier situación o poder sobreponerte a las cosas que te agobian.

Yo me inclino por lo segundo con un poco de lo primero.

Hay que ser lo suficientemente inteligente para saltar cuando sea necesario (ni una vez más ni una vez menos), pero también saber cuando hay cosas que debemos superar porque son hechos consumados que están más allá de nuestras capacidades (físicas, económicas, personales…).

Creo que salir de tu país te genera un carácter distinto, más fuerte, pero también más flexible.

Te ves a ti mismo en una situación de cierta indefensión y muchas veces no puedes sostenerte de nada ni de nadie, así que tienes que sacar la casta (o el carácter), tragar saliva, respirar hondo y tirar para adelante.

No hay mejor psicólogo que uno mismo.

Hay que buscar dentro de uno para encontrar la fuerza para seguir adelante en los momentos de mayor indecisión, tristeza o indefensión.

Puedes ser un jugador de equipo, tener una familia que te apoya o dinero para salir del bache, pero a veces ni siquiera así se es capaz de escapar de la depresión.

Creo que es cuestión de carácter.

Pelear con la familia

Enero 31, 2009

Una de las peores cosas que pueden pasar cuando uno está fuera de su país es pelear con su familia.

Dicen que del roce nace el cariño.  Yo añadiría que la lejanía física también provoca lejanía emocional.

Hace tiempo me pasaba que daba por buenas las relaciones que tenía con mi familia, pero el tiempo pasa y todos cambiamos, por lo que las relaciones también.  Esto implica que hay que hacer un esfuerzo por fortalecerlas o restablecerlas.

Pero aún es más difícil cuando se da algún problema, porque las oportunidades para aclarar las cosas son menos de las que habría si las personas peleadas estuvieran más cerca.

También hay personas a quienes la distancia no consigue separarlas emocionalmente, pero esos casos son afortunados y, por desgracia, no me tocan personalmente.

Confieso que una de las más difíciles renuncias que he tenido que hacer por vivir fuera de mi país es dejar a mi familia.

Son muchos años ya desde que salí de México como un chamaco en busca de aventura y ahora soy un hombre más reposado, pero con todo y esto cada vez me cuesta más restablecer las frágiles relaciones con algunos miembros de mi familia.

Para esto no hay lecciones que valgan, sino tan solo la oportunidad de que algún día las cosas acaben solucionándose.

Mientras tanto, se sufre.

Quizás lo único que pueda hacerse es intentar poner más de mi parte para significarme en mi casa, aunque esto no sea siempre compatible si mis intereses me sitúan aún en España o en algún otro punto de México.

Hay personas que leen este blog y me dejan cariñosos comentarios.  A ellos les digo que las cosas no son fáciles y que procuren disfrutar a su familia y amigos al máximo, porque cada momento cuenta, es valioso y nos debe dar fuerzas para llenarnos de ilusión para volver a reunirse con ellos.

Liderar

Octubre 11, 2008

Cuando aún estaba en México me planteaba la vida de una forma menos prágmática y soñadora de cómo ahora me la planteo.  Me imagino que a la mayoría de la gente le pasa lo mismo.

Recuerdo cuando hice un examen para entrar a una multinacional.  Las preguntas eran sobre cuánto te gustaban los negocios.  Yo pensaba en esos momentos en que los negocios no eran para mí.  Me veía como escritor, como un intelectual en ciernes al que el dinero no le debería importar demasiado.

Pero luego ocurrieron una serie de cosas en mi vida que me trajeron a Europa y luego a España.

Ya desde México, pero sobre todo en España he tenido la inmensa fortuna de trabajar en algo que no sólo me gusta, sino que me apasiona.

Conforme pasa el tiempo y vas ganando en confianza se te van otorgando mayores responsabilidades y entre éstas está liderar a personas.

Yo entiendo que más que dirigir, lo que hay que intentar conseguir en un equipo es que le guste y se divierta con lo que hace.  La teoría está muy bien, pero lo jodido viene cuando toca ponerlo en práctica.

Sin duda, los años y la experiencia práctica me han dado algunos elementos para poder reconocer y resolver situaciones complicadas.

Me gusta intentar persuadir a la gente para que sepa que lo que está haciendo tiene un sentido y que tendrá una recompensa en varios sentidos: para ellos mismos por el trabajo bien hecho, por el cliente y por sus jefes (entre ellos, yo).

Pero este estilo de liderazgo no siempre es sencillo, ya que el espacio que se deja de ocupar, cuando lo ocupan los subordinados, se puede perder para siempre.

Me explico: dejar que el subordinado haga parte de su trabajo y parte del que le correspondería al jefe puede verse como un abuso por parte del subordinado.  Sin embargo, no se ve que hay otras situaciones en que el subordinado no puede salirse del guión establecido por sus jefes, con lo que atrofian su crecimiento profesional.

Ahora, cuando ocupan ese espacio sienten que ya no necesitan al jefe y se entra en el periodo freudiano de “matar al padre”… Pero no se dan cuenta de que aún lo necesitan y ahí es cuando comienzan los problemas.

La diferencia en este caso es que ni yo soy su padre ni ellos son mis hijos.

Eso da lugar a situaciones que muchas veces tienen difícil solución si no es con la ayuda de un tercero que, idealmente, tendría que ser neutral.

Pero liderar también implica tomar decisiones impopulares o tener que llamar la atención a la gente cuando sea necesario.  Y esto puede desgastar al líder profundamente.

Antes creía que toda la gente es igual.  En principio, todos tenemos los mismos derechos, pero no todos tenemos la misma capacidad, ni la misma visión, ni la misma experiencia.  ¡Menos mal!

Ahora veo muy diferente el tema de los negocios.

Veo que también me apasionan un montón de cosas relativas a los negocios, a emprender y a hacer las cosas a mi manera.

Si bien he seguido escribiendo -y para muestra este blog- creo que ahora mi visión es más pragmática y realista, pero también soñadora y posibilista.

Uno tiene que saber liderarse a sí mismo, antes de poder liderar a los demás..,.

Y en esas ando.

Con e de empresario

Octubre 4, 2008

En México fui “microempresario” ;)

Vendí ropa, trastos y muebles usados en diversas ventas de garage. Puse un puesto de dulces en la esquina de mi casa. También fui vendedor callejero de rosas… de chocolate.

Estas pequeñas actividades fueron realmente anécdotas frente a lo que estoy viviendo ahora.

Después de darle unas cuantas vueltas he decidido dar los primeros pasos para lanzar una iniciativa empresarial.

Mi experiencia está resultando muy excitante, muy intensa y muy enriquecedora.

Trabajaré de sol a sol, ya que esta iniciativa la compatibilizaré con el resto de las actividades que realizo habitualmente… que son demasiadas.

No me importa trabajar lo que haga falta, porque tengo la inmensa suerte de amar lo que hago.

Por otro lado, sé que esta capacidad de trabajo y las oportunidades que me están surgiendo ahora no van a ser permanentes, por lo que debo aprovecharlas al máximo.

Pero este camino no ha estado exento de dificultades, malos entendidos y broncas. Todos estos obstáculos lo que están consiguiendo es que me divierta y que refrende mi voluntad de explotar mi vena empresaria.

Siempre existe la posibilidad de que fracase, pero la experiencia y las vivencias que estoy recabando serán apreciadas, aunque sea por mí, y, posiblemente, por “el mercado”.

Por otro lado, no es la primera empresa que vez que me lanzo al ruedo empresarial. Pero la ocasión anterior, que duró un par de años, no sólo no llegué a ganar (ni a perder) dinero, pero ni tan siquiera se formó la empresa.

Son varias los aprendizajes que he sacado de ambas experiencias:

  • Tienes que saber hacer todas las actividades del negocio – entre menos sepas, más dependes de quienes saben
  • Debes saber escoger a tus socios – no confundas amistad con negocio
  • Si tienes que despedir a alguien, hazlo y entre más pronto mejor – incluso a ti mismo
  • Tienes que motivar y saber motivar – puedes hacerlo de muy diversas manera; encuentra la que te sea natural
  • Estarás solo la mayor parte del tiempo – pero no significa que no puedas consultar tus decisiones con otras personas
  • Sé flexible – tu tienes una oferta al mercado, pero el mercado también puede pedirte otras cosas que no tenías contemplado hacer

No es un camino de rosas, pero cuando lees o escuchas a la gente que lo ha conseguido, encuentras que lo tuyo puede ser, que el éxito es ser feliz con lo que haces (y ganarte la vida con ello, por supuesto).

Aquí dejo uno de los discursos que más me inspira para seguir adelante.

Se trata del discurso del fundador de Mac, Steve Jobs, que dio a unos alumnos de la Universidad de Stanford. Está subtitulado y es imperdible.