A veces me sorprendo a mi mismo con algunas cosas que no creía que fuera capaz de hacer o de sentir.
La mayoría de las veces son cosas positivas, aunque también tengo mi lado oscuro (bueno, tanto como oscuro…).
La cuestión es que recientemente me di cuenta que tengo rencor en mi corazón.
Rencor sobre cosas que me pasaron hace mucho tiempo (o recientemente) y que, por desgracia, siguen ocasionándome malestar y dolor.
Siempre digo que el rencor es una sentimiento que no te sirve para nada, que sólo tienen un poder destructor: por la desconfianza que genera hacia las personas que te hicieron tal o cual cosa y sobre la actitud que puede aflorar en uno al asentarse ese sentimiento negativo en la personalidad.
Sabines lo dice a su manera en “Tía Chofi”.
Y no tenías el gesto agrio de las solteronas
Pero a veces hay cosas que no consigues perdonar.
Te preguntas (me pregunto):
- ¿Qué hice para merecer éste o aquel trato?
- ¿Por qué la gente no fue capaz de pedirme perdón por el daño que me hizo?
- ¿Por qué siguen causándome malestar y parece no importarles?
Son todas preguntas sin respuesta, porque creo que yo también he hecho daño, he causado dolor y me he portado mal y, o no me he dado cuenta o, aún sabiéndolo, no he sido capaz de pedir perdón.
Yo soy el “innombrable” de por lo menos una mujer.
No sé si serviría de algo pedirle perdón después de tantos años… o si sólo serviría para remover algo que costó tanto dejar pasar.
Si hay que vivir para adelante, el rencor puede ser uno de los peores y más pesados lastres que nos impiden avanzar.
Creo que el rencor podrá disiparse en el fondo del corazón o por lo menos quedarse en su fondo hasta que haya ocasión de que vuelva a asomarse, dejando un rastro de hiel e inquina.
Etiquetas: rencor
Octubre 24, 2009 a las 10:26 am |
[...] Mexicano y Español « El rencor [...]