Vamos a ver.
Yo vengo de una familia de clase media que pasó por dificultades económicas más o menos graves durante años.
Es decir, como miles de familias mexicanas de mi generación.
Entonces, como ahora -supongo-, haberla hecho en la vida era tener un buen trabajo, una casa, un coche (cuando menos) y varios hijos.
Pues sucede que yo no tengo nada de ésto (en el sentido estricto), entonces, soy un fracasado.
A veces he tratado de encontrar una justificación para la situación que tengo ahora. Y razones pueden haber muchísimas, pero tener razón no me aporta nada y no me muestra el camino hacia la consecución de mis objetivos, que son, justamente, un buen trabajo, una casa, un coche y algún hijo… o no.
Creo que medirnos por las expectativas de los demás es el camino seguro al fracaso, ya que NUNCA, NUNCA, NUNCA podremos satisfacer los deseos de todos… si de por sí es difícil satisfacer los de uno, como para estar pendientes de los de los demás.
Por eso, creo que hay que saber valorar lo conseguido hasta el momento, ser fiel a uno mismo y seguir soñando, luchando y buscando lo que uno anhela.
Dicho esto, pienso que puedo ser un fracasado, pero entonces soy un fracasado pleno y feliz