Archivo de Abril 2008

Novia, amante, amiga

Abril 26, 2008

Algunas relaciones son curiosas, porque siguen un camino inverso al que se podría pensar habitualmente.

Conocí a DS en un curso que tomé hace tiempo. No tenía pensado hacerlo, pero tuve que inscribirme para poder continuar trabajando como “becario” en mi curro de entonces.

DS llevaba poco tiempo en España, pero había vivido lo suficiente como para tener temas que darían para llenar este blog durante meses.

Se tiene la percepción de la gente del Caribe como personas intensas, sin prejuicios y abiertas sexualmente. Por mi experiencia con DS puedo decir que son exactamente así.

De hecho, DS es mi totem sexual.

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La identidad: ¿Mexicano o español?

Abril 19, 2008

Estoy leyendo un excelente libro sobre tendencias de futuro.

Hay un capítulo que habla sobre la identidad y se detiene en particular en la de los latinos en EEUU.

Dado que el fenómeno de la inmigración en España es relativamente nuevo aún hay poca literatura sobre el tema y la manera en cómo se aborda es, la mayoría de las veces, superficial y alarmista.

En lo personal, puedo decir que mi identidad la tengo muy clara.  Soy un mexicano viviendo y trabajando en España, que ha obtenido la nacionalidad española y que aprecia muchas de las cosas buenas de su segundo país, pero que nunca renegará de sus raíces.

No seseo, pero sí digo “coño, joder, cago en todo”.

Ya no digo que algo está “padre”, sino “guay, chulo, guapo”.

Cuando me enfado de verdad sigo (y seguiré) diciendo: “pinche, cabrón, pendejo, hijo de la chingada”.

No tengo el síndrome del Jamaicón, ni me identifico con aquellos que reniegan de ser extranjeros.

Si es que tengo una cara de nopal que no puedo con ella ;)

Cuando viajo puedo ser mexicano o español, según convenga.

En unos países, los españoles tienen menos problemas para moverse, pero en otros ser mexicano sigue siendo una ventaja importante.

Si bien cuando voy a México soy el “baturro”, en España seré siempre el “Mexicano”.

Pero mi identidad también tiene que ver con lo que leo, con lo que escucho y con lo que sueño.

Durante una época fui existencialista francés, pero acabé aburrido de tanto pesimismo.

Siempre me ha gustado el pop inglés y sigo descubriendo sentido al rock americano, algo que quizás sea algo que tenga que consultar al médico.  (Otro tema que toca el libro es la redefinición de lo que se puede esperar de cada edad: a la gente de 40+ les puede gustar la misma música que a los de 15+).

Mi vida sería diferente si no hubiera leído a los novelistas latinoamericanos y uno de mis sueños cumplidos ha sido ver el desierto africano del Sahara.

Si es que las personas somos muy diversas y complejas como para que se nos catalogue de una sola manera.

El otro día un taxista dio por hecho que unas amigas y yo nos dedicábamos a la hostelería, solamente por ser latinos.  Ninguno respondió, pero a mí me hizo pensar que la percepción de las inmigración en España sigue las mismas pautas que en EEUU, por ejemplo.

Si bien el hecho de compartir un idioma común y de pasar por situaciones parecidas hace que los latinos nos identifiquemos de alguna manera, también es cierto que hay diferencias entre colombianos, ecuatorianos, peruanos, argentinos, mexicanos… por mencionar a un puñado de grupos de latinoamericanos en España, que nos distingue.

Los problemas de identidad se darán (y ya se está dando) en aquellas personas que aspiran a ser españoles, pero que su color de piel, su acento, su clase social… no se los permita o les dificulte sentirse plenamente integrados e identificados con este país.

Vivir en un sitio no necesariamente te hace ser de ese sitio.

Lo mismo sucede con el lugar que has dejado atrás.

Yo sé que el México de hoy no tiene nada que ver con el que dejé hace más de 10 años. Gobernaba el PRI, había un connato de guerra en la selva chiapaneca, la economía estaba un tanto maltrecha, el país era sólo un territorio de paso hasta EEUU tanto de drogas como de personas…

Ahora, el PAN gobierna por segundo sexenio consecutivo, el PRD estuvo a punto de alcanzar la presidencia, la verdadera guerra nacional es contra el narcotráfico, hay una inflación controlada, México ahora es un país objetivo de los inmigrantes y el consumo de droga por los mexicanos se ha disparado…

Eso, sin contar que mi familia y mis amigos ya no están en el mismo sitio en el que “los dejé”.

Las cosas cambian y el peligro del desarraigo está ahí.

Sin embargo, también existen unas posibilidades inmensas de dónde escoger: puedo votar en México y en España; afiliarme al PSOE en España (por sus ideas progresistas) y al PAN en México (por pragmatismo, aunque vote izquierda por ideales y es que en realidad no hay una opción política progresista mexicana -hay populismo izquierdoso, que no es lo mismo ); invertir en México y vivir en España y tener repartido mi corazón en los dos (o hasta en más) países.

Es obvio que todas estas opciones pueden dar vértigo y algunas veces dejar desconcertado a quien tiene que decantarse por alguna y sólo por una.

Yo, que tengo que escoger todos los días de una u otra manera, escojo ser Mexicano y Español.

Lydia Cacho, la valentía de una mujer en un país de “machos”

Abril 12, 2008

Las perennes películas de Pedro Infante et al que siguen conformando el subconsciente colectivo de “lo mexicano” muestran a hombres que deciden sobre prácticamente todas las cuestiones de la vida.

Son los que conquistan a las mujeres, los que traen el dinero a casa, los que se pelean con otros hombres… son los verdaderos y únicos machos, amos y señores de la sociedad, de la economía, de la política y de la familia.

Pero las cosas están cambiando y las mujeres mexicanas tienen cada vez mayor protagonismo, mayor poder decisorio en la familia, más espacio para decidir sobre su vida y su propio cuerpot, ganan su propio dinero (incluso algunas veces más que su pareja masculina) y hay un puñado de ellas que están arriesgando su propia vida en ámbitos en los que ningún hombre se había atrevido a entrar con tanta fuerza.

El caso más sonado es el de la valiente periodista Lydia Cacho.

Para quienes no conozcan el caso de Cacho, la Wikipedia hace un excelente resumen:

Es autora del libro Los Demonios del Edén en la cual denuncia a la mafia de la pederastia en México, implicando a varios personajes públicos, como José Kamel Nacif Borge, Jean Thouma Hanna Succar Kuri, el “Johnny” (líder de organización de pederastas) por ejemplo. Lydia Cacho desnuda en su libro Los Demonios del Edén, la explotación comercial del sexo con la anuencia de la clase política. Cacho menciona 16 veces en su libro al ex Senador y actualmente diputado Emilio Gamboa Patrón, coordinador parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados (2006-2009). Así como hace 27 menciones de Miguel Ángel Yunes, actual director del ISSSTE. Dos políticos prominentes, conocidos en Cancún, México por sus negocios.

Lydia Cacho saltó a la luz pública por la denuncia penal en su contra, por el supuesto delito de difamación que impuso el empresario Libanés Kamel Nacif Borge en el estado de Puebla, y el posterior escándalo político que tuvo lugar al implicar al gobernador de Puebla y al empresario en una supuesta confabulación para violentar la ley en contra de la periodista. Los delitos que denunció Cacho tuvieron lugar en Cancún (Quintana Roo) donde ella residía y donde fue secuestrada por elementos policiacos de Puebla y trasladada de manera ilegal a ese estado, por orden del gobernador de Puebla Mario Plutarco Marín Torres (PRI). Una vez en la ciudad de Puebla y después del escándalo público, fue puesta en libertad bajo fianza, aunque hasta agosto del año 2007 el proceso judicial continua.

El 14 de febrero de 2006 fue dada a conocer la grabación de una llamada telefónica entre el gobernador de Puebla y Kamel Nacif, en la cual este último le agradece el favor hecho por Marín al detener y procesar a Lydia Cacho; estos hechos sustentarían las denuncias hechas por ella. Gran parte de los políticos de México, organizaciones sociales y medios de comunicación han exigido la aclaración del caso e incluso su renuncia. Además se menciona de manera colateral en algunas de las grabaciones, a los gobernadores de Quintana Roo, Félix González Canto (PRI), al de Chiapas, Pablo Salazar Mendiguchía (coalición de partidos PAN, PRD, PVEM) al ex gobernador de Quintana Roo, Joaquín Hendricks Díaz y al priísta Emilio Gamboa Patrón.

Lydia Cacho es una fuente de inspiración para millones de mexicanos, pero también es el ejemplo viviente de lo lejos que está México de ser un país en el que las leyes se respeten y se apliquen igualmente para todos.

Por desgracia, la mayoría de los políticos denunciados por Cacho no sólo no han acabado en la cárcel, sino que ni siquiera han renunciado a su cargo y siguen en puestos muy relevantes en el país.

Es evidente que no existe una voluntad de parte del poder judicial mexicano para investigar y, en su caso, perseguir a los presuntos delincuentes (algunos no tan presuntos) de los tremendos delitos de los que se les acusa.

Tampoco parece que el gobierno de Calderón tenga la voluntad (ni la capacidad) para hacer que las cosas se muevan en este sentido. Con el problema del narcotráfico ya tienen más que suficiente.

Como millones de mexicanos, la falta de justicia es una de las cosas que odio de mi país.

Habiendo vivido en España durante este tiempo me doy cuenta lo importante que es que las leyes se apliquen y haya una sensación por parte de la población de que no se pueden cometer delitos impunemente.

Habrá quienes me digan que en España también hay impunidad, que también hay corrupción, que a cada rato se sabe de redes de pederastas y de explotación de mujeres, que la violencia doméstica es una lacra terrible, que las drogas circulan libremente en la calle… Estaré de acuerdo, pero también es verdad que hay políticos que están en la cárcel, que la policía desmonta redes de pornografía infantil y acomete redadas para capturar a agrupaciones mafiosas, que se actúa contra la violencia familiar (algunas veces tarde, es verdad), pero bastante se hace.

En este aspecto, no hay punto de comparación. España es un país de leyes, mientras que México aspira a serlo… pero no lo es.

Lydia Cacho es la mexicana más moderna, valiente e inteligente de nuestra era. Su legado quizás tenga que ser revisado por otras generaciones, pero, sin exagerar, su lucha tendría que equipararse a la que emprendieron figuras como Martin Luther King, Mahatma Gandhi o el Dalai Lama… porque su lucha es por la libertad, de una manera pacífica y contra el genocidio que se ha emprendido en Ciudad Juárez y Cancún, pero con implicaciones para todo el país.

Su lucha debería de ser la de todos los mexicanos y más que recibir premios en el extranjero debería ser en México en donde no sólo recibiera el reconocimiento y el apoyo que se merece, sino que debería ser recompensada -y todos con ella- con la aplicación de la justicia por un poder judicial independiente y realmente comprometido con las leyes y no con los intereses políticos y económicos al que lleva sujeto demasiado tiempo.

Mi admiración a Lydia Cacho, una mujer valiente en un país de “machos”.

Anuncio polémico… pero posible

Abril 9, 2008

Amigos

Abril 5, 2008

Hace unos días recibí un video de una buena amiga.  Es éste…

Como paso mucho tiempo en internet por cuestiones laborales procuro no dar seguimiento a este tipo de envíos, pero este video tiene una serie de aspectos bastante profundos y verdaderos.  El que más me llamó la atención es aquel que dice que los amigos van y vienen, pero que hay un puñado de ellos a los que hay que mantener a toda costa.

Estoy totalmente de acuerdo.

En México tengo a mis mejores amigos, con quienes, a pesar del tiempo y la distancia, conservamos una buena relación.  Si bien hay periodos en los que no sé nada de ellos, también podemos ponernos al día a través de correos electrónicos o llamadas telefónicas.   Cuando me doy una vuelta por mexicalpan de las tunas, procuramos quedar para contarnos miles de cosas, tomarnos fotos y desearnos la mejor de las suertes.

También hay amigos que van surgiendo a lo largo de la vida que desaparecen conforme van cambiando las situaciones que generaron la relación.

Cuando somos más jóvenes, nos parece que los amigos son todas las personas con las que pasamos un buen rato.  No es así.

Pasar un buen rato es fácil.  Acompañar en los momentos más duros, estar ahí cuando surgen dudas, apoyar cuando se tienen que tomar decisiones difíciles…  En esos momentos, en esos lugares es en donde estos amigos circunstanciales no aparecen.

Y no aparecen, no por maldad, sino porque su papel no es ese.

No confundirse con esto es fundamental para tener una vida más ligera, en donde no haya rencores por situaciones que no deben generarlos.

Veo que es muy difícil hacer entender a algunas personas que la amistad (como cualquier otra relación) es algo que se tiene que cultivar día a día.  Por lo general, se trata de personas que están acostumbradas a recibir la atención de su entorno, pero cuando éste cambia no son capaces de verlo y su reacción no siempre es afortunada: reclaman la misma atención de sus nuevos “amigos” y no se dan cuenta de que hay otras dinámicas a las que se tienen que adaptar.

En fin…

Que los amigos de verdad están en nosotros, pero es nuestro deber cuidarlos para que sigan vivos en el centro de nuestro corazón.

Y que los amigos circunstanciales reciban de nosotros el afecto, la atención y las buenas vibras en el momento en que se cruzan en nuestra vida… quizás alguno se vuelva un amigo de verdad.