Archivo de Enero 2008

El narcotráfico como el problema nacional

Enero 19, 2008

Son espeluznantes las imágenes del tiroteo que sucedió esta semana en la bronca ciudad de Tijuana.  Parecía una escena de Irak o de los territorios palestinos.

Niños en brazos de auténticos héroes que arriesgaban su vida con tal de salvar la de unos inocentes que se encontraron de repente en medio de un terrible tiroteo. 

Niños siendo rescatados de un tiroteo en Tijuana

Centenares de policías y militares agazapados detrás de patrullas y paredes como si fueran ellos quienes resistieran el ataque de un grupo más numeroso, mejor armado y mejor preparado… y puede ser así.

Los policías y militares se protegían con cascos y chalecos antibalas y casi todos se cubrían el rostro con pasamontañas, intentando así esconder su personalidad.

Estas imágenes son la representación gráfica de la verdadera situación que impera en México en lo que se refiere a la guerra contra el narcotráfico.

Mientras México disfruta de una situación económica cada vez más saneada a nivel macroeconómico y los conflictos políticos que hicieron temor por una posible crisis institucional se despejan poco a poco, el narcotráfico sigue siendo un problema de dimensiones titánicas para el país.

Porque el narcotráfico no es sólo un problema de distribución de estupefacientes hacia EEUU.  Desde hace unos años el consumo interno de drogas ha crecido espectacularmente y el acceso a todo tipo de sustancias comienza a edades cada vez más tempranas. México ya es uno de los mayores consumidores de varias drogas y su tendencia de crecimiento es terriblemente sólida.

Además, la capacidad económica de los narcos les ha hecho allegarse todo tipo de recursos, tanto humanos, con asesores en diversas áreas: inteligencia, finanzas, legal, etc., como materiales: armamento, transporte, inmobiliaria, etc..

Con todo esto, la que fuera una actividad con unas dimensiones asumibles por las fuerzas de seguridad mexicanas, se ha convertido en un ente polifacético que se escapa a cualquier control gubernamental y que incluso influye en diversos ámbitos de la realidad mexicana, incluyendo varios centros de poder económico, político y social.

Durante los años que he estado en Europa, he conocido a varios hijos de políticos (incluida a una de las inefables hijas de Fox) que han venido a España, Francia, Gran Bretaña, etc. para estudiar, pero sobre todo para estar en un lugar seguro en momentos en que se temía por su propia supervivencia.

Si el hijo de un gobernador o la hija del que fuera Presidente no estaban seguros en México, ¿qué expectativas puede tener la gente normal?

Por desgracia, entre los principales problemas que existen para combatir eficazmente al narco está la falta de preparación de las fuerzas de seguridad.  Los policías y militares reciben una formación deficiente, que no es equiparable a la que tienen los narcos.  Porque no nos engañemos, los narcos contratan a los mejores sicarios para que los entrenen en manejo de armas, adiestramiento militar, telecomunicaciones e inteligencia.

La inacción durante los 6 años del gobierno de Fox dio un tiempo precioso a los narcos para prepararse y coger posiciones que ahora los ha situado en una posición de enorme fuerza para enfrentarse a las fuerzas de seguridad mexicanas.

Parece que la escalada de violencia que se ha vivido en los últimos meses en distitnos puntos de la República Mexicana es una respuesta a la acción del gobierno de Calderón.

Se trata de un mal necesario, pero que deja en el aire la pregunta si esta guerra abierta del narco podrá ser sostenida por el gobierno durante un largo tiempo, ya que es previsible que implique no sólo costes económicos y militares, sino de seguridad, convivencia y es posible que hasta económicas en amplias zonas del país.

Esperemos que, por el bien del país, no se haya llegado demasiado tarde y pueda acotarse el poder del narco antes de que crezca y se convierta en un contrapunto al gobierno.

Incapaz

Enero 12, 2008

¿Qué sucede cuando te conviertes en el eterno amigo de una chica que te gusta?

Pues que cometes un gran error.

En mi caso, tengo esta idea de intentar acercarme al corazón de una chica poco a poco.  Me gusta invitarla a salir, quedar con ella al cine, quedar a comer o a cenar, incluso a bailar cuando es posible.

Sin embargo, pienso que más de una vez he perdido el timing (y también el tiempo) al hacer interminable mi “galanteo” y no lanzarme en un momento determinado, pero lanzarme en serio.  Será que soy incapaz…

Es duro ser rechazado.  No se entiende por qué hay tanta gente sola y cuando finalmente alguien se lanza y abre su corazón sus palabras no encuentran eco.

Es duro no tener miedo.  Quizás esa “seducción” interminable sea tan sólo una muerte lenta que prefiero en lugar de otra mala experiencia.

Es duro no tener las claves.  Estoy seguro que más de una vez la otra parte se ha quedado esperando a que diera el siguiente paso… un paso que nunca llegó por mi ignorancia a conocer las claves que indican que hay un interés del otro lado.

En fin… que son cosas que suceden.

Sólo que, en ocasiones, parece que soy incapaz.

Cuando hay que volver

Enero 6, 2008

Cuando conozco a gente nueva, prácticamente todos aseguran que no volveré a México. “Después de 10 años ya eres de aquí”, me dicen.

Tienen razón en que ya me siento “de aquí”, pero eso no quiere decir en que me haya dejado de sentir parte de allá.

Además, algo tan personal e importante es imposible de predecir cuando apenas te conocen.

Mi respuesta siempre es la misma: “Vine por 10 meses y ya llevo 10 años, pero hay que recordar la frase de la película Amores Perros: ¿Quieres hacer reír a Dios? Cuéntale tus planes”.

Así las cosas, no vale no saber qué será de nuestro futuro para no establecer un posible camino hacia delante… o de vuelta a donde surgieron nuestros pasos.

No me gusta dármelas de listo escribiendo cosas contradictorias como fuegos artificiales que tanto gustan a algunos intelectuales. Sin embargo, la afirmación de sigue tu camino, aunque no sepas a donde llegará es muy cierta.

Antes he escrito de los sueños, de dejar atrás para avanzar… y es evidente que lo mejor es tener objetivos claros para poder llegar a éstos cuanto antes.

Pero las cosas no son así de claras, así de sencillas y al conseguir un logro, apenas es para darnos cuenta de que hay que seguir, de que hay todavía camino que andar y que más vale que continueos adelante.

He tenido amigos y conocidos que han venido a España o a Europa con la idea de quedarse aquí, pero no lo han conseguido por multitud de razones. En algunos casos, ven su vuelta como un fracaso y están desorientados durante un tiempo. Pero pasa el tiempo y la amargura se convierte en una nostalgia que sobrevive gracias a los buenos recuerdos, pero que deja de hacer daño a quien la siente.

La vida está en cualquier lugar al que vayamos. Sea en España, en México o en donde sea. Amigos, amores, experiencias… los tendremos en todos lados.

Lo que puede ser difícil de detectar es que la vida es igual de valiosa en uno y otro lado del Atlántico.

Así que si hay que volver, lo mejor es hacer una mudanza completa y no dejar restos en el país que se abandone.

Llevar en cambio una maleta llena de memoria nos ayudará a volar de vuelta cuando la nostalgia nos atrape y el recuerdo de una experiencia concreta sea capaz de calmar nuestro corazón.

Porque cuando hay que volver hay que hacerlo sin mirar atrás.

Hay tanto para nosotros en el futuro.

Este año, 2008, por ejemplo. Apuesto a que nadie lo ha vivido antes. Son 366 jornadas (es bisiesto) aguardando su turno en el calendario y todas están llenas de oportunidades.

¡Feliz y venturoso año! En México, en España o donde quiera que estén…