Archivo de Diciembre 2007

Los sueños

Diciembre 22, 2007

Cuando pasas de los -tes (veintes) a los -tas (treintas, cuarentas…) comienzas a pensar en aquello que has conseguido hasta el momento.

Es un momento duro para algunos, ya que valoran que ha sido poco lo que han conseguido o, peor, sienten que sus logros y avances no han colmado las expectativas que tenían en mente.

Porque todos tenemos sueños.

Sueños sobre lo que queremos ser, sobre lo que deseamos tener, lugares que visitar, cosas que hacer, experiencias que vivir…

Al llegar los -tas hay se hace un inventario, un “recuento de los daños”… Y llegan las conclusiones, las valoraciones, los juicios…

En algunos casos, la sensación que deja el avance del tiempo empuja a la gente a una depresión. Son varios los que piensan que su paso por el mundo ha sido infructuoso, incompleto, mediocre o completamente irrelevante.

Depende de ellos y, en algún grado de su entorno, que este sentimiento negativo no se apodere por completo de la persona y pueda ver con cierto orgullo lo que ha conseguido. Porque no es verdad que ninguna vida haya aportada nada al mundo.

Pero reconocer esto puede ser una tarea difícil y está en cada uno aceptar sus aciertos en su justa medida. Hay tanta, pero tanta gente estupenda, que sólo consigue sabotearse a sí misma por un montón de razones que, desde fuera, parecen inexplicables.

Por otro lado, hay un grupo de personas que tienen la fortuna de ser conscientes de sí mismas y de su entorno.  A nivel individual son capaces de ver con cierta distancia, equilibrio y objetividad las bondades de su paso por el mundo y de ser magnánimos consigo mismos para perdonar sus fallos.

Y más, porque son capaces de apoyar a otros en la tarea de conseguir sus sueños.

En ocasiones, lo que para uno pueden ser pequeños esfuerzos para otros son conquistas enormes.

Este año que acaba comprobé que había dado un par de vueltas a mis sueños de niño.  Nunca he deseado dinero, sino experiencia.  Creo en el trabajo, pero también en la diversión.  Pensaba visitar algunos sitios, pero no repetir tanto que hasta se me hicieran familiares.

No me engaño y sé que aún hay mucha cosas que alcanzar, pero mi recuento me da un saldo muy positivo.   Tan es así que me he dado a la tarea de volver a soñar y tener nuevos (y más difíciles) objetivos que cumplir.

Es verdad que he amado y he sido amado.  Dos veces por lo menos… y eso es algo por lo que tengo que estar agradecido, aunque al final esas relaciones terminaron en medio de mucho dolor.  Nadie dijo que las cosas fueran fáciles. ;)

Creo que lo que tengo que hacer es ayudar a otros a alcanzar sus sueños y seguro que en el camino también voy cumpliendo los míos.

Las entradas para un concierto, un préstamo urgente, un viaje a un sitio interesante (aunque no sería normalmente uno de mis destinos),  una visita sorpresa…

Este año que termina me ha traido cosas buenas y me ha dado la oportunidad de repartirlas de alguna manera.

Ahora puedo quedarme tranquilo y dirigirme a cerrar un ciclo que, sin haberlo planificado en profundidad, va abriéndose paso ante mis ojos.

¡Felices fiestas!

El dinero

Diciembre 15, 2007

Para la mayoría de los mexicanos afincados en España este país no es un destino de emigración económica.

Por lo general, los sueldos en España para profesionales preparados no están acorde al costo de la vida, sobre todo desde la entrada del euro.

Quizás para los estándares mexicanos ganar 800, 1.000, 1.200 ó 1.500 euros al mes puede parecer bastante dinero, pero si se tienen en cuenta todos los gastos de “estructura” que hay que sufragar con lo que se gana en España es muy difícil prosperar.

Por otro lado, hay que considerar que el acceso a los servicios públicos es bastante democrático y eso es finalmente lo que equilibra la balanza para tener un nivel de vida aceptable en España, incluso con sueldos bajos.

Hubo una temporada en que varias personas me escribían para pedirme consejo para saber si podrían venir a España a buscarse la vida.

Procuraba responder con total honestidad y sin ánimo de alentar falsas ilusiones, sobre todo porque era una responsabilidad muy grande que no me correspondía.

España no es un país para ganar dinero.

Por lo menos no lo es para conseguirlo sin una situación migratoria en regla y unos elementos mínimos (pago de vivienda y otros gastos estructurales por parte de una empresa).

La gente que piensa que puede acceder en España a cualquier trabajo de baja cualificación para ir tirando mi consejo es que lo descarte, puesto que hay una competencia muy grande de personas provenientes de otros países y el dinero que se puede obtener es realmente muy bajo.

Es obvio que cada uno puede hablar desde su experiencia y también hay casos de mexicanos exitosos que han logrado prosperar en diversos ámbitos y disfrutan de una holgada situación económica.

Me imagino que es como todo en la vida y que son personas con recursos, preparación y suerte.

La Familia (2)

Diciembre 8, 2007

Diciembre es un mes en el que, los que estamos lejos de nuestras familias, tendemos a añorarlas más.

Sin embargo, también pasa el tiempo y te vas planteando qué es exactamente una familia.

Perdí a mi padre hace más de una década. Fue triste y todos los días pienso un poco en él.

Pienso que me gustaría haber compartido con él algunas cosas que he vivido y conseguido. Se trataba de una persona que exigía mucho y que era reservado con su cariño, que no quería decir que no tuviera un profundo amor por nosotros y por su familia.

A pesar de su ausencia, la familia se mantuvo unida alrededor de la figura de mi madre. Sin embargo, a lo largo de este tiempo, la relación familiar se ha ido relajando hasta que se ha vuelto prácticamente anecdótica.

Es verdad que me escribo prácticamente a diario con mi madre, pero de mis hermanos apenas sé nada. No tienen la costumbre de escribir, pero tampoco de llamar por teléfono. Para mi mala suerte, yo tampoco soy bueno para recordar fechas y siempre se me olvidan sus cumpleaños, que eran los únicos días en los que nos escuchábamos a través del teléfono, aparato del que no soy muy amigo.

Es raro, pero esta situación se está volviendo un hábito. Incluso ahora que voy a pasar el año nuevo en ese famoso viaje que voy a hacer solo es casi seguro que no podré hablar con ellos y no es algo que me preocupe especialmente.

Cuando pienso esto creo que algo en mí se está moviendo en una dirección…

Creo que en nuestro trayecto vital debemos dirigirnos hacia donde nuestro corazón nos indique. Es verdad que siempre corremos el riesgo de equivocarnos (yo he fallado en una ocasión por dejarme llevar), pero hacerle caso únicamente a nuestra cabeza puede ser también una mala decisión.

Ahora mismo mi lugar es España, pero no puedo dejar de pensar que mi familia no estará ahí siempre y que como no intente hacer algo por recuperarla puede que cuando lo haga sea demasiado tarde.

No dejo de pensar que quizás sea este el motivo principal por el que no me he asentado del todo en España. Profesionalmente lo he conseguido, pero aún los más importantes logros profesionales son transitorios y lo único que realmente debería mantenerse de una forma más permanente es la familia.

Bueno, eso es lo que creo…

Me parece que tanto como es posible planificar diversos ámbitos de la vida, también se puede hacer cuando uno quiere expresar lo que siente, es decir, si hay amor en algún sitio dentro de cada persona se puede hacer un esfuerzo por planificar e intentar sacarlo para que no se pierda irremediablemente.

La cuestión no es que uno tenga amor, sino que pueda expresarlo, compartirlo y multiplicarlo… y la única manera de hacerlo es expresándolo.

Retomo este tema y creo que prácticamente he repetido lo que había escrito antes… y me parece que no será la última vez.

Dejar atrás… para avanzar

Diciembre 1, 2007

Esta semana pasé por una situación que hacía mucho tiempo que no experimentaba.

En realidad no se trata de una cuestión en la que esté involucrado directamente, pero tengo suficiente información de ésta como para sentirme “afectado”.

Un amigo que he hecho recientemente está en el proceso de cambiar de vida después de haber sufrido una etapa durísima.

Creo que a todos nos pasa por lo menos una vez en la vida (algunos hasta más), aunque lo que tuvo que pasar mi amigo realmente ha sido una situación límite.

Cuando uno empieza a superar un periodo difícil en su vida, se encuentra con que hay demasiadas cosas que lo mantienen pegado a su pasado. Pueden ser secuelas físicas (si se trata de una enfermedad), morales (si se trata de una decisión en este ámbito), materiales (objetos que disparan algún recuerdo)…

Cada uno supera estas secuelas o las sobrelleva como puede.

Por ejemplo, yo ahora entiendo perfectamente por qué hay gente que quema todos los objetos de una persona cuando quiere expulsarla de su vida definitivamente. Es doloroso y hasta insoportable encontrar accidentalmente una cosa que pertenecía a alguien a quien se quiere borrar de la memoria de manera definitiva.

Hay veces en que se deben dejar atrás cosas, recuerdos… y personas para avanzar.

Respeto mucho a la gente que nunca se ha movido de su entorno. De alguna manera los envidio, porque se han encontrado a sí mismos sin tener que hacer algunas peripecias por las que otros hemos tenido que pasar.

En el caso de mi amigo poco a poco tendrá que dejar atrás a la gente de su vida pasada. Personas a las que (él mismo lo ha dicho) les debe la vida. ¿Es un ingrato, un mal agradecido? No lo creo, es sólo que así son las cosas.

No lo hará de la noche a la mañana, porque lo que ha vivido mi amigo ha sido algo muy duro y rehacer su vida aún le llevará algún tiempo, pero es previsible que en algún momento rompa definitivamente los lazos que aún lo mantienen “atado” a su vida pasada.

El mismo me lo ha explicado y yo lo he entendido. Otras personas que han intentado salir de una situación parecida a la suya han hecho lo mismo y los que se han quedado atrás saben que la vida es así, aunque esto les pueda llegar a molestar a algunos.

Esta ha sido la situación a la que me he enfrentado esta semana. Una persona de la vida pasada de mi amigo lo está buscando. Le llama a su móvil, le llama a sus amigos, lo busca en los sitios en los que piensa que puede estar… Esta persona se siente abandonada (“colgada” en sus palabras) y de alguna manera quiere “cobrarle” a mi amigo su actitud.

De la misma manera que entiendo a mi amigo, comprendo a la persona que ahora lo busca con desesperación. Ambos tienen sus motivos y cada uno intenta hacer lo que cree que es correcto a sus ojos.

Le deseo suerte a los dos en su camino y me “duele” lo que está sucediendo entre ellos.  La amistad se lleva en el dolor y en la felicidad.

Esta sensación es la que no había experimentado hace tiempo y ocupó mi corazón durante esta semana.

————-

Avanzar significa dejar atrás y algunas veces esto entraña dejar a gente por el camino.

Puede tratarse de tu familia, de tu pareja, de tus amigos, de tus compañeros de trabajo…

La cuestión es saber valorar si este sacrificio enorme merece la pena o si sólo es producto de un falsa disyuntiva que nosotros mismos nos imponemos.

No es una decisión fácil, puesto que la vida se vive hacia delante y sólo se pueden sacar conclusiones a toro pasado.

Creo que una forma de buscar una respuesta es mirar el pasado con tranquilidad, valorar con justicia el presente y seguir lanzados hacia el futuro.

Yo he tenido que dejar atrás a un montón de gente para estar hoy aquí, en España.

Miro el pasado y sólo hay una persona a la que hubiera querido acompañar durante este tiempo: mi madre.

Aún sigo a mis hermanos y a algunos de amigos, pero nuestras decisiones han hecho que nuestras vidas sean distintas y encontremos cada vez menos cosas en común. A pesar de eso hay cariño y eso me recomforta… pero no me engaño y sé que ellos se han quedado atrás.  ¿Definitiva o temporalmente?  Eso no lo sé…

Así es la vida, el resultado de pérdidas y ganancias resultado de nuestra decisiones.

Creo que lo único que cada uno desea es ser feliz y para eso tiene que buscar la felicidad allí donde se encuentre… sea en la esquina de su casa o en el otro lado del mundo.