Archivo de Septiembre 2007

Volver a empezar…

Septiembre 29, 2007

En la vida, la década de los 30 puede ser un periodo de madurez o de redefinición total, sobre todo en lo que se refiere a las relaciones de pareja.

Muchos amigos y conocidos disuelven sus relaciones y se ven en una situación difícil en lo emocional (por lo que implica la separación de la pareja), en lo social (por los vínculos familiares o de amistad que se habían creado durante el tiempo de convivencia y que se transforman en la nueva situación) y hasta económicos (por los nuevos gastos que la soltería implica).

Muchas parejas mantienen una relación que no los hace felices con tal de no enfrentarse a estas difíciles situaciones y viven un engaño que, tarde o temprano, acabará emergiendo y no precisamente de manera discreta. Aunque también hay otras que logran salvarse e incluso logran una convivencia feliz.

Para los que decidimos terminar una relación y nos volvemos a encontrar con una situación que creíamos superada puede suceder que nos hundamos emocional, social y económicamente, o que la separación sea el primer paso para alcanzar una vida más tranquila, rica y feliz.

Acabo de estar con un amigo que ha dejado a su pareja (una buena amiga mía, por cierto) por una infidelidad. El ha perdido 20 kilos, su trabajo, a parte de sus amigos y la ilusión por el futuro. Está pasándolo mal.

Aunque han pasado algunos meses desde su separación, aún sigue padeciéndola y se encuentra en un hoyo profundo de depresión, preocupaciones y desesperación.

No lo juzgo. Es más, trato de animarlo. Bastante tiene con la manera en que él mismo se castiga para que encima venga alguien (aunque sea su amigo) a decirle que si ha hecho bien o mal.

Y es que los hombres somos muy simples. Por un polvo podemos perder la cabeza. Por acostarnos con una tía podemos perder a nuestra mujer. Por follarnos a una buscona podemos acabar con algo que ha llevado años alcanzar… y llevarnos por delante a la otra persona.

Yo no he sido infiel nunca (hay gente que no me cree, pero es la puritita verdad ;) , pero he visto cómo se han dado casos de amigos y conocidos que cometen un error y sufren unas consecuencias indecibles.

No estoy en contra del sexo esporádico. No lo he practicado en demasiadas ocasiones, pero cuando lo he hecho ha sido divertido y placentero. Incluso creo que es posible mantener una amistad con una chica con la que te has ido a la cama… incluso varias veces.

Pero perder todo por un calentón… mejor hay que hacer como Vincent Vega en Pulp Fiction o tomar una ducha muy, pero que muy fría.

Y es que volver a empezar es jodidamente difícil.

Incluso si ha sido uno el que ha dejado, incluso si la situación anterior era mala, incluso si es lo mejor que pudo hacerse… aún así es endemoniadamente difícil.

Lo cierto es que, como todo, la cuestión es empezar para llegar a algún sitio.

En mi caso, llevo bastante tiempo que comencé de nuevo después de una larga y penosa relación… sólo espero que la meta esté muy cerca, porque, por momentos, llego a desesperarme.

Fiestas patrias en España

Septiembre 15, 2007

La fiesta nacional mexicana por excelencia se celebra ahí donde haya un mexicano… y en España habemos un chingo ;)

A lo largo del tiempo que he estado aquí han pasado varios embajadores que son la máxima representación del pueblo de México en España.

Tengo que reconocerlo, pero en la época en que aún gobernaba el PRI el trato que se nos daba a los mexicanos era mejor.

También es verdad que cuando estaba el PRI no había la enorme cantidad de mexicanos residiendo en España como hay ahora y por este motivo se nos daba una trato más cercano.

Pero con la llegada del Gabriel Jiménez Remus las cosas cambiaron… para mal.

Para los que no lo sepan, la embajada y la casa del embajador, así como los consulados, son considerados territorio del país que representa.  En este sentido, la casa del embajador de México en España -sita en Madrid- es el lugar donde habitualmente se reunen los mexicanos a dar el grito de independencia, porque se trata de uno de los sitios en España que es “oficialmente” parte de México.

Pues bien, durante la estancia del embajador Remus en España -que coincidió con la presidencia de Fox- se tomó una decisión inexplicable que muchos percibimos como una actitud grosera y distante de alguien que fue un respetable político que lucho muchos años porque en México hubiera democracia.

La decisión consistió en dividir la celebración en dos partes:

- la primera, en la que sólo entraban invitados especiales (la mayoría diplomáticos de otros países)

- la segunda, en la que se nos permitía el acceso a los mexicanos que hubiéramos recogido previamente una invitación en la embajada.

Valga decir que en lo que accedían todos los mexicanos a la casa del embajador ya se había celebrado la ceremonia del grito, con lo que la mayoría de los que la habían presenciado eran extranjeros :(

También tengo que decir que la enorme cantidad de gente y el mal comportamiento de algunas personas hizo que se tuviera que tomar una medida para garantizar cierto orden.

Sin embargo, la decisión no fue nada afortunada y sí muy criticada por los residentes mexicanos en España.

Con la llegada de Jorge Zermeño a la embajada parece que las cosas han cambiado.  Este año han limitado el número de personas repartiendo un número limitado de invitaciones, pero el acceso parece que es el mismo para todos, incluyendo los diplomáticos invitados.

Habrá quien piense que tampoco es una buena solución, ya que la casa del embajador debería ser un espacio abierto a todos, pero en lo personal me parece que un poco de orden nunca viene mal.

Yo llevo años sin ir a esta celebración en la casa del embajador, ya que, en las condiciones impuestas por el Jiménez Remus, prefería compartir esta fecha con amigos, sin demasiadas aglomeraciones, esperas interminables y una extraña sensación de discriminación.

Para terminar, no puedo decir otra cosa que… ¡Viva México!

La próxima crisis

Septiembre 9, 2007

Si hay algo que me llamó la atención de los españoles desde que llegué al país fue la poca capacidad para el sacrificio y el sufrimiento de las actuales generaciones. Tengo una hipótesis que intenta explicar esto.

Durante el siglo pasado España fue un país que sufrió mucho, muchísimo. Sufrió una guerra civil en la que la vecinos e incluso familiares se mataban encarnizadamente entre sí. Como en todas las guerras, la población civil pasó hambre, miedo y se dio uno de los mayores éxodos humanos desde tierras europeas de la historia moderna.

A continuación de este enfrentamiento se impuso una dictadura que duró más de tres décadas. El régimen franquista tuvo un corte represivo no sólo en lo político, sino en lo social, convirtiendo a España en un país ensimismado y encerrado en sí mismo.

Una vez terminada la dictadura, el país vive una apertura y un desarrollo frenéticos con la incorporación a la Unión Europea. Paralelamente, se da una explosión en lo cultural, teniendo la movida madrileña como muestra más palpable; en lo social, con la aprobación del divorcio como punto de inflexión, y en lo político, con la legalización del partido comunista y el triunfo del PSOE en las elecciones de 1982.

Las generaciones que nacieron en el ocaso de la dictadura y, especialmente, en una España en libertad, fueron criadas por personas que tuvieron una vida dura en la que se tuvieron que privar de un montón de cosas (materiales y morales) y no han querido que a sus descendientes les pase lo mismo.

Desde mi punto de vista, esto ha originado una especie de “sobreproteccionismo” que ha dado origen a una generación que disfruta de un país estupendo y envidiable en montones de aspectos.

Esta generación se ha acostumbrado a las buenas noticias y soportan mal las que los medios tiñen con su tono amarillo de sensacionalismo… y las que le golpean realmente.

Porque hay de crisis a crisis y como mexicano tengo experiencia en el tema.

Durante los ochentas, la famosa década perdida para Latinoamérica, en México se reetiquetaban los precios de manera cotidiana, algunas veces dos veces por día. La inflación anual oficial llegó a superar alguna vez el 1000 por ciento (¡sí, con tres ceros!).

En los noventas, recuerdo el famoso error de Diciembre en el que el gobierno de Zedillo tomó una pésima decisión que hizo que el peso se derrumbara y los precios se doblaran de un día a otro. Literalmente.

Recuerdo que durante esos días aciagos para el país yo estaba de vacaciones, en la costa oaxaqueña para ser exactos. Durante una semana no compré el periódico, ni escuché la radio o vi la televisión. En el momento de regresar al DF, todo había subido un 100%: el transporte, la comida…

El “error de diciembre” me encontró en pelotas, literalmente, porque estaba en una playa nudista ;)

Chistes aparte… Me parece que la visión catastrofista que están intentando trasmitir los medios de comunicación sobre la próxima crisis económica que se avecina en España (y en el mundo, por lo que parece), es exagerada.

Aunque en lo particular me preocupa esta crisis, creo que las cosas no serán tan graves como las hemos pasado en México o en otras partes de Latinoamérica.

No minimizo el sufrimiento de los españoles por no llegar a fin de mes por el encarecimiento de las hipotecas, por el encarecimiento de los alimentos, por el precio excesivo de la gasolina. Y no lo hago porque a mí también me afecta directamente.

Pero aún así me parece que esta crisis también ofrece una oportunidad: la reestructuración de la economía española para que deje de estar basada en la construcción (el ladrillo, siempre el dichoso ladrillo) y apueste más por el sector servicios y la industria.

A nivel de las familias, esta crisis puede ayudar a revisar la estructura del gasto.

Pero que la gente ya no se vaya un mes entero de vacaciones, que no pueda tener una segunda residencia en la playa o que ya no puedan acceder a algunos lujos no es algo tan dramático como lo pintan algunos medios.

Es sólo que se trata de un cambio de ciclo y que habrá que ajustarse el cinturón durante un tiempo. Las preocupaciones, aunque respetables, personalmente me parecen exacerbadas y más una reacción natural de alguien que se había acostumbrado a sólo recibir buenas noticias.

Para finalizar, hay otra oportunidad que se abre en esta coyuntura de “crisis”.

No sólo se trata de volver a la cordura en un mercado inmobiliario completamente desquiciado, sino de exigir una equiparación con el resto de Europa en los ingresos de los españoles.

El precio de los pisos quizás hubiera sido mejor soportado si los salarios hubieran subido en una proporción parecida, pero a comparación de lo que ganan ingleses, franceses o alemanes, la nómina de los españoles (y de los que vivimos aquí ya como nacionales o como inmigrantes) es comparativamente irrisoria.

Ahí hay una causa. ¿Alguien habla sobre ello? ¿Dónde están los sindicatos? ¿Veremos que este tema entre en la agenda política durante estas elecciones?

Espero que así sea.

Los prejuicios

Septiembre 7, 2007

Llevo barruntando un tiempo una serie de posibles motivos que expliquen por qué no me es nada fácil encontrar una pareja.Desde que terminé mi última relación (hace un poco más de un año) a este tema le dedico un montón de tiempo todos los días.

Es extraño que para unas cosas pueda ser muy seguro de mí mismo y para otras me falten agallas.  Creo que es algo perfectamente normal, pero uno quisiera tener solvencia en todos los aspectos de la vida.

No tengo problemas en conocer gente y en entablar relaciones amistosas, pero cuando tengo que dar el paso a un aspecto sensual hay algo que no me permite relajarme y me quedo muchas veces en la orilla.

Como a todo el mundo, no me gusta que me rechazen, pero antes no me pesaba tanto y ahora que soy una persona más madura creo que es algo que me preocupa en demasía.

Una de las cosas que he pensado que puede limitar mis posibilidades con las chicas españolas es el hecho de que soy mexicano, que soy extranjero, que no soy de aquí.

La imagen que se tiene de los latinos es que son machistas y creo que ese injusto sanbenito nos cae también a los mexicanos.  Se trata de un prejuicio injusto y generalizado que se ha instalado en la mente de los españoles.

Lo he hablado con amigas y a ellas también les pasa lo mismo, sólo que con los chicos.

Hace bastante tiempo una chica española se enamoró de mí.  Fue algo extraño, porque yo nunca le di ningún motivo para que pensara en mí de ninguna manera que no fuera como amigo.

Pero ella se enamoró y cuando le indiqué que quería a otra chica montó en cólera y me llamó de todo menos bonito.  Por desgracia, esta situación me alejó de un grupo de personas que eran sus amigos (y que yo creía que también eran los míos).

De esta manera, no sólo la perdí como amiga sino al resto de la gente que conocí a través de ella.

En su despecho, ella dijo una serie de cosas completamente fuera de lugar, pero que, por el prejuicio ya mencionado, quizás fue considerado por sus amigos, cuando la única verdad era que ella me quería y yo no le correspondía.

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Durante el tiempo que he estado en España he salido con chicas de Brasil, República Dominicana, Panamá, México, Venezuela… pero aún no he tenido la oportunidad de conocer en un plan de pareja a una española.  ¿Cómo sería?

La verdad es que ya no tengo la idea de estar con una, pero en el fondo lo veo como algo que me hace falta de vivir para completar mi ciclo en España.  Es absurdo e infantil, pero es verdad.

Quizás la próxima chica que encuentre sea latina, alguien que también esté cansada de los prejuicios.

Ya se verá.